No lees, no estudias (la vida, la historia humana), no analizas, te dejas llevar por los demás, por el qué dirán (pienso así pero no quiero que se enteren, no está bien visto), criticas o apoyas sin leer una norma, una ley, un texto (la ley "Pulpin", "Unión civil", "la comisión de la verdad", "indemnización a terroristas") pero ni siquiera te has leído el proyecto de ley o la publicación de esta (es que son muchas páginas).
Criticas o apoyas culturas ajenas a la tuya, a tu patria, a otros países, otras costumbres; pero no agarras un puto atlas o un libro de historia.
Te quejas indignado de la "Tv basura", pero te la pasas viendo el fútbol, no estás con tus hijos, piensas que la responsabilidad de los valores y educación se dan en la escuela y en la Tv, te deslindas de responsabilidad y no te pones a pensar el por qué ellos ven esos programas, tú no tienes responsabilidad de nada. El alcohol es el culpable no el que decidió tomar antes de manejar un vehículo. Te pasas la luz roja estando con tu familia, con tus hijos (pero si no hay nadie piensas), y es que la culpa de que mi hijo, mi familia vea esos programas es de la Tv.
Te jode que el Estado tenga que indemnizar (por orden de
tribunales internacionales. CIDH) a terroristas que mataron, violaron y
masacraron a miles de peruanos pero ni te inmutas ni te incomoda que el propio
Estado haya hecho lo mismo con otros miles de inocentes más en su lucha contra
los mismos terroristas, aprobando con tu silencio cómplice la masacre de niños, mujeres y ancianos (no contare
los hombres) por el simple hecho de estar ahí, competiendo en una macabra
sincronización con los mismos grupos terroristas.
Te indignas porque un extranjero robo, estafo, se hace famoso o porque un diplomático discutió o le falto el respeto a una loca que van de compras pero te inmutas por los cientos de niños que mueren de frió cada año en Puno, por los niños esclavos en la regiones mineras.
Te ofenden los gay´s, pero cierras la boca en una espantosa complicidad armónica con los demás por las múltiples violaciones a niños cometidas por los representantes de la iglesia católica durante década, por el encubrimiento y protección descarada de los mayores jerarcas católicos, incluyendo los "Papas" y es que no te apetece aceptarlo o hablar de ello, bajo el cínico y desvergonzado "Dios perdona el pecado pero no el escándalo". Me es más difícil de entender a aquellos que tiene hijos (te imaginas a tu hijo en una situación así), Yo sí, por eso que me indigno.
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